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viernes, 6 de junio de 2014

Danza de gotas



"Hace miles de años en el dia de San Pedro, los alquimistas recogían con paños limpios las gotas de rocío para usarlas en la realización de sus más nobles propósitos"


El otoño tiene también  -y por si fuera poco en sí mismo- el suave rocío.
Y el rocío tiene el encanto de la sutileza.
Y el poder de lo inmanente.

Rocío del cielo que empapa la hierba del campo y se convierte en poesía.
Rocío del alma que se esparce como llovizna fresca sobre aquellos que amamos.
Rocío de luz que ilumina la vida de todos cuando brillamos.

Porque el despertar de la conciencia se asemeja al rocío: nacido de la noche callada, misterioso y paciente,  hasta que deslumbra la aurora.
Cae y se derrama bendito cuando al fin rompemos los límites de nuestro ego y explotamos en un amanecer infinito, y nos volvemos partículas de luz.   
 "...gota de rocio, capullito de agua, que pones tu magia a cada mañana...gota de rocío, pequeño diamante que moja mis pies...el otoño tiene todos los colores, más tu le das brillo al amanecer..."



 
"El aroma de mi hijo es como aroma de un campo bendecido por Yavé. Que Dios te empape como rocío del cielo" (Génesis 27,27 - Bendición de Isaac a Jacob)

miércoles, 4 de junio de 2014

De buena gente

No será de buena gente decir lo que no se dice?
O  será de buena gente, a lo mejor,  no decir nada?
O será que por eso,  decimos sin pensar sin saber, sin cuidar?
O será de puros ignorantes,  cobardes o insensatos que decimos lo que no se dice,  callamos lo que debemos y disfrazamos la verdad con trapos?
Será por eso que llevamos dolor donde había salud; muecas donde había sonrisas; sombras,  donde había claridad?
Será porque nos creemos buena gente, que no nos sentimos peligrosos?

No sé, pero creo que nos salva la voz clara  y la pronunciación de las cosas.
Y  que prefiero en todo caso, aquella perdida "imprudencia" que nos hacía -ciertamente- algo más "brutos", pero -definitivamente- más genuinos.

Por lo menos, sabíamos lo que iba  a pasar!


domingo, 1 de junio de 2014

El amor en sus formas.

Hay rituales que parecen vacíos.
Rituales absurdos.
Rituales oscuros.
Banales.
Superfluos.
Estériles.
Inútiles.
 Pero hay rituales genuinos, profundos, fecundos y necesarios.
 Quizás no lo que parecen.


"Los ritos son necesarios.
-¿Qué es un rito? -dijo el principito.
-Es también algo demasiado olvidado -dijo el zorro-. Es lo que hace que un día sea diferente de los otros días: una hora, de las otras horas. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. El jueves bailan con las muchachas del pueblo. El jueves es, pues, un día maravilloso. Voy a pasearme hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones."
 El principito de  Antoine de aint-Exupéry

sábado, 24 de mayo de 2014

sábado, 3 de mayo de 2014