Etiquetas

domingo, 9 de diciembre de 2012

jueves, 29 de noviembre de 2012

La otra María

De mi amigo Matt, mi amor Alejandro, lo comparto, es un placer,  y también -lamentablemente- es un HECHO!

La otra María

de Alejandro Javier Kellinger, el miércoles, 28 de noviembre de 2012 a la(s) 14:58 ·

A veces son tan pobres
que ni hambre tienen.
El almita pegada a los huesos
y cara de olvido.

Y nadie los ve nunca,
por eso no hablan,
no levantan la cabeza.
Porque les pesa el mundo.

Y se van apagando como velas,
solas en un rincón
olvidado.

Parece que no les duele
tanto dolor,
pero parece,
Se les endurece el llanto
mientras los arrastra el viento
de la desgracia.
Se amontonan como hojitas secas.
Hasta que alguno las pisa.

A veces son tan pobres
que ni hambre tienen,
apenas tiene hijos,
como flores,
porque un día les dijeron que la vida
era regalo.

¿Quién se atreve a condenarlos?
¿Quién les quitó el permiso de vivir?

Calladitos vuelven a la tierra
como al vientre de su madre.
La única que los acoge.

Esta raza de hombres es perversa,
Devora la cría de los débiles
y luego los señala con el dedo.
 

sábado, 24 de noviembre de 2012

Creo, sólo creo.

Del maestro Milton Peralta, un placer compartirlo.
No puede faltar en HECHOS porque -para muchos- es un hecho!
Gracias Milton!


CREDO


No creo en los templos, sino en los corazones.
No creo en dioses, sino en formas menos imperativas de la existencia: un perro, un gato, un árbol, una persona.
No me inclino ante símbolos, sino ante mis semejantes: un perro, un gato, un árbol, una persona.
No creo que lo sagrado deba tener luces de neón.
No creo en vidas pasadas ni en vidas futuras. Creo que la vida es la única oportunidad, con la salvedad de que contiene muchas oportunidades.
No creo que haya otra cosa que la vida cotidiana.
Creo que existe la vida antes de la muerte.
Creo que el Arte, la realización personal y colectiva, la Iluminación, no ocurrirán en el Himalaya.
Creo que todo ocurre en los lugares ordinarios, con la gente habitual.
Creo que la impericia para vivir hace que, para justificarnos y defendernos, antepongamos rituales, misterios, decálogos, promesas y amenazas post-mortem.
Creo que las religiones son una forma de etnocentrismo.
Creo que las religiones son una forma de egocentrismo.
Creo que, en ocasiones, el perro entra a la iglesia porque la puerta está abierta.
Creo que todo se me escapa entre los dedos, y creo que no me importa retener nada.
Creo, sólo creo. Puedo soportar no saber con exactitud.

© Milton Peralta, reescrito sobre un texto de 1988-
(de "Molinos de viento")



Ai Wei Wei: artista plástico, fotógrafo, arquitecto, cineasta, editor, nacido en Pekín en 1957. Secuencia de tres fotos (1995) en las que rompe un jarrón de la dinastía Han, 206 a.C. a 220 d.C.

  

viernes, 16 de noviembre de 2012

Tiene noviembre

El cielo celeste, 
intenso y limpio.
Nubes de paso,
espumosas, blancas...
Todo el viento,
los demás colores...
los aromas más dulces...
Y una primavera a toda costa!


Tiene noviembre jacarandas y tilos;
y una memoria de ausencia de quien se nos ha ido.


Nikita

martes, 2 de octubre de 2012

Lagrimitas

Amaneció lloviendo suavecito.
Tímida,  persiste una lluviecita fina, qué como cae delicada,  casi no hace ruido cuando toca el suelo.
Pero moja.
Y bendice.
Y alivia y reconcilia, yo creo.
Aunque adolezca de inoportuna, casi siempre.

Lluvia finita, y callada.
Lluvia que lava las hojas, lluvia que lava la tierra.
Lluvia que limpia las veredas del barrio y le da tonos nuevos, a esta nueva primavera.
Lluvia... inspiradora y sutil,  lágrimas dulces del cielo.

sábado, 22 de septiembre de 2012

...de una ciudad violenta.

La cotidianeidad en imagenes, de una ciudad violenta.
Los Hechos hablan por sí solos... 



viernes, 21 de septiembre de 2012

Primavera, otra vez.

Primavera al fin, entre cálida y fresca, como corresponde... floreciendo por obligación, despertando porque siempre hay que despertar... parece.
Por una vereda de barrio caminaban de la mano dos ancianos, una pareja de viejitos tan viejitos, de pasos tan cortos, de visión recortada por la inclinación de sus cuerpos cansados ... tan viejitos y tan aferrados uno de la mano del otro que varios nos quedamos mirando ... y me alegra que no fui la única!
Eran tanto uno como el otro sostén y apoyo de esa unión, tanto que si uno se soltaba el otro no se sostenía por sí solo, era evidente que si uno aflojaba el otro se caía,  ellos Eran juntos, así, aferrados...no eran por sí solos, eran dos que eran Uno. No sé como se sostenían, pero ahi estaban, de a pasitos en medio de otra primavera, una más, otra de cuantas, quien sabe, para ellos?
Pensé -no sé que pensaron  los otros que miraban-  que yo espero para mí alguna vez en el tiempo, cuando el tiempo se acabe aunque todo florezca, una primavera como esa que vi esta mañana.